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de mayo de 2008 El Vaticano acepta la existencia de extraterrestres El
director del Observatorio Astronómico del Vaticano, conocido como la "Specola",
el jesuita argentino José Gabriel Funes, ha asegurado que se puede creer
en Dios y en los extraterrestres. "Se puede admitir la existencia de
otros mundos y otras vidas, incluso más evolucionada que la nuestra, sin
por ello poner en entredicho la fe en la creación, en la encarnación
y en la redención. Es posible creer en Dios y en los extraterrestres",
afirmó Funes, de 45 años, en una entrevista al diario vaticano "L'Osservatore
Romano", que la publica hoy en su edición vespertina. El jesuita
argentino aseguró que la astronomía acerca al hombre a Dios y subrayó
que es un "mito" considerar que la astronomía favorece una visión
atea del mundo. Funes precisó que el Universo no es infinito, que tiene
14 mil millones de años y que la teoría del "Big Bang"
es la que mejor explica, hasta el momento, el origen del mundo. (...)
"¿Como se puede excluir que la vida no se haya también desarrollado
en otras partes?" se preguntó Funes, que agregó que formas
de vida pueden existir incluso sin oxígeno e hidrógeno. Interpelado
si se refería a seres similares a los hombres o más evolucionados,
el jesuita argentino dijo que "es posible" y que "aunque no tenemos
ninguna prueba, en un universo tan grande no se puede excluir esa hipótesis". "Al
igual que existen una multiplicidad de criaturas en la Tierra, también
podría haber otros seres, inteligentes, creados por Dios. Ello no está
en contradicción con nuestra fe, porque no podemos poner límites
a la libertad creadora de Dios", dijo Funes.
| Giordano
Bruno 
Monje
Dominico (Nola, Nápoles, 1549 - Roma,17 de febrero de 1600) quemado vivo
en la hoguera como consecuencia de un proceso realizado en su contra por la Inquisición. Según
una de sus obras: "Yo puedo imaginar un infinito número de mundos
parecidos a la tierra, con un jardín del Edén en cada uno. En todos
esos jardines la mitad de los Adanes y Evas no comerán del fruto del conocimiento
y la otra mitad lo hará. De esta manera un infinito número de mundos
caerá en desgracia y habrá un infinito número de crucifixiones
(...) " |