POR QUÉ ELLAS NOS DESAFÍAN
Sin Paradigmas



MARCOS1515 ESCRIBIÓ:

POR QUÉ ELLAS NOS DESAFÍAN
La respuesta la dio David de Angelo y está simplemente genial:

POR QUÉ LAS MUJERES PONEN A PRUEBA A LOS HOMBRES
Te guste o no, las mujeres ponen a prueba a los hombres.
No hace falta que le des más vueltas al asunto. Cuanto antes lo aceptes, tanto mejor, porque ésa y no otra es la realidad. Las mujeres someten a los hombres a sus pruebas DESDE EL MISMO INICIO de la relación, y continúan con ellas, incluso me atrevería a decir que las intensifican, a medida que pasa el tiempo.
Y ESTO LO HACEN INDEFINIDAMENTE.
Para siempre.
Por eso, si no sabes cómo enfrentarte a los tests intensivos y frecuentes que las mujeres te obligan a pasar, tienes MUY POCAS oportunidades de incrementar tu éxito con ellas.


¿CÓMO TESTEAN LAS MUJERES A LOS HOMBRES?
A muchos hombres, la idea de que las mujeres les pongan a prueba, les parece extraña y ajena.
¿Por qué querría una mujer "testear" a un hombre? - se preguntan. ¿Qué podría ganar con ello? - musitan con cara dubitativa.
Mi respuesta es LA ÚNICA VÁLIDA: ¡ELLAS GANAN MUCHO!
Poniendo a prueba a un hombre, una mujer puede averiguar todo lo verdaderamente importante y sustancial sobre él... Pronto lo entenderás. Por el momento, aboquémonos a una útil definición.

DEFINICIÓN DE TEST
Me di cuenta de que nunca había buscado en el diccionario el significado de la palabra "test". Lo hice, y esto es lo que encontré en el diccionario de la Real Academia de la lengua:
1.- Razón, argumento, instrumento u otro medio con que se pretende mostrar y hacer patente la verdad o falsedad de algo.
2.- Ensayo o experimento que se hace de algo, para saber cómo resultará en su forma definitiva.
3.- Examen que se hace para demostrar los conocimientos o aptitudes de alguien.

Sin duda, son todas definiciones apropiadas, pero, en el contexto que nos ocupa, me quedo con la segunda. Me parece brillante, especialmente válida y relevante. Por favor, tómate un instante para releerla:
Ensayo o experimento que se hace de algo, para saber cómo resultará en su forma definitiva.
Es decir, que el propósito de una prueba es obtener información fidedigna sobre algo. Es averiguar su naturaleza verdadera y definitiva. ¡Exacto! ¡Eso es! ¡Amén! ¡Aleluya! Ése es el motivo por el que las mujeres desafían a los hombres. Quieren averiguar si la imagen que de ellos mismos proyectan forma parte de su verdadero yo o si sólo son betas disfrazados de alfas.
En definitiva, ellas quieren saber, sin sombra de duda, de qué pasta estás hecho.
Entonces, ¿Por qué las mujeres desafían a los hombres?

Respuesta: ¡PORQUE TIENEN QUE HACERLO!

No hay otra forma. ¿Es que no te das cuenta? Si te acercas a un hombre y le dices "¡Oye!, ¿Cuánto dinero ganas?" Puede MENTIR... y posiblemente mentirá. Si le preguntas "¿Eres bueno en la cama?" puede MENTIR... y probablemente lo haga. Si le preguntas "¿Estás lo suficientemente capacitado como para enfrentarte a los desafíos de la vida, mantener a una familia y alcanzar tus metas?", él puede MENTIR y ¿sabes qué?... Probablemente lo haga. Me sigues en esto ¿verdad que sí?

Otro ejemplo: Cuando estabas en el instituto o en la universidad, el profesor podría simplemente haberte preguntado al finalizar el curso: ¿Has asimilado bien los conceptos que hemos estudiado? ¿Has aprendido la materia con la que hemos estado devanándonos los sesos durante el último año?

Pero esto no es lo que hacen los profesores.
En lugar de preguntártelo, te puso un examen para averiguar si REALMENTE lo habías aprendido.
¿Por qué?
Pues porque no tu palabra no es confiable.
Al menos, no lo suficiente como para confiar en tu criterio, respecto a la profusión de tus conocimientos. Sabía perfectamente que no eras el más adecuado para dar una respuesta a esa pregunta. El profesor era un tío listo y sabía que podías mentir. ¿Lo hubieras hecho? Me refiero a mentir, claro. Sé honesto contigo mismo... ¿Sí? ¿Lo ves? Por eso, tuvo que examinarte. No le juzgues con severidad. Del mismo modo en que los profesores prueban a sus alumnos, así prueban las mujeres a los hombres.

Pero hay una pequeñita y sutil, casi insignificante diferencia entre las pruebas por las que las mujeres te hacen pasar y los exámenes que tenías que superar en la universidad (note el lector la ironía de estas palabras). La diferencia es que las mujeres NO TE DICEN CUÁNDO VAN A EXAMINARTE. Nunca. Y tampoco te dan lecciones previas ni te dicen cuál es la materia que entrará en el examen. Ni siquiera te enseñan el temario para que te lo prepares por tu cuenta. Simplemente, te examinan de improviso sobre una materia desconcertante, en la que nunca antes has tenido oportunidad de profundizar, y ya está. Apáñatelas como puedas. ¡Y que flote el que sepa nadar! Y luego, encima esperan que apruebes.





Ah, y no nos olvidemos tampoco de que esto sucede ya desde el mismo instante en que te conocen. De hecho, muchas de ellas empiezan a hacerlo a los pocos segundos de haberte conocido.
¡Qué precocidad!
¿Hay alguien que aún se atreva a negar que las mujeres son criaturas fascinantes?
Bueno, ¿y por qué estas pruebas?
Pues porque las mujeres atractivas simplemente NO TIENEN TIEMPO para relacionarse con todos los hombres que revolotean a su alrededor. Ellos son una legión. Un verdadero ejército. Demasiados.

Por eso, ellas NO sienten inclinación alguna por salir con un hombre que no "tiene las cosas claras" desde el principio. Entiéndelo, no pueden perder el tiempo enseñándole. Déjame decírtelo de otra forma: las mujeres sexys no buscan a un hombre al que EDUCAR Y ADOCTRINAR. Lo quieren ya aleccionado en estas batallas de la vida.

Por eso, han aprendido a utilizar, de un modo inconsciente en muchos casos, un método para separar rápidamente el grano de la paja. Ése método son las pruebas a las que te someten.
Tiene sentido ¿no es así? Y sus pruebas no cesan con el tiempo... ¡Ni mucho menos! Son para siempre. Una especie de PSU por la que tienes que pasar periódicamente (y de por vida) para que, de tanto en tanto, ellas se reafirmen en su convicción de que la elección que realizaron al escogerte a ti fue la correcta. Quieren estar seguras de que no se equivocaron. Por eso, si estás con una mujer atractiva, interesante y emocionalmente saludable, puedes apostar a que ella te someterá a sus pruebas hasta que:

1) La relación se acabe.
2) Uno de los dos (tú o ella) muera.

¿QUÉ QUIEREN AVERIGUAR LAS MUJERES CON SUS PRUEBAS?
TODO TIPO de cosas.
Algunas querrán probar si eres inteligente.
Otras probarán si eres leal.
Sí, también algunas querrán saber si tienes o no dinero...
Y algunas pruebas son para averiguar si estás dispuesto a gastar tu dinero en ellas.

Pero, según los dictados de mi experiencia, la mayoría de las mujeres, antes que nada, te someterán a prueba para averiguar si eres o no un blandengue carente de carácter. Así como lo oyes. La PRIMERA COSA que una mujer quiere saber sobre ti es si eres o no un "niño bueno", sumiso, obediente, sin personalidad ni carácter. ¿Lo eres? entonces ya puedes tirar la toalla. Si eres un desustanciado, que suspende las pruebas de constatación de firmeza de tu carácter a las que ella te somete, entonces tienes muy poquitas posibilidades de tener éxito con quien te está haciendo pasar por esas pruebas. Casi nulas, a decir verdad.
Sólo hay una excepción a esta regla: Si te comportas como un blandengue, pero estás dispuesto a perseguir ciegamente a una mujer durante AÑOS, y a convivir alegremente (sin que ello agriete tu carácter) con la idea de que tienes una única posibilidad entre cien de que la cosa finalmente funcione, entonces quizás, y fíjate que sólo digo quizás, puedas convencerla de que se acabe casando contigo. Yo no apostaría por ello, sin embargo. Las oportunidades que tienes de que tal cosa suceda son muy reducidas. Eso, unido al dantesco esfuerzo que es necesario invertir en el intento, hacen de tamaña empresa algo prácticamente inviable y que no merece la pena perseguir. Más aún, teniendo en cuenta que hay una manera MUCHO mejor y más efectiva. Mi consejo: no seas masoquista ni te compliques innecesariamente la existencia. Sigue el camino que es eficaz y eficiente.


LAS PRUEBAS SON SUTILES
Una de las cosas más interesantes en relación a estas pruebas con las que las mujeres chequean a los hombres es que no son, ni mucho menos, evidentes. Al menos, no lo son para la mayoría de los hombres. Visten de camuflaje. De hecho, me atrevería a decir que un 99% de estas pruebas, vuelan por debajo de la altitud mínima necesaria para ser detectadas por el RADAR de los hombres. Por eso, son invisibles e inexistentes para ellos. Sí, es cierto, son obvias para otras mujeres (y para unos cuantos hombres también), pero, durante la mayor parte del tiempo, pasan totalmente inadvertidas.

Un ejemplo:
Supongamos que estás de pie en un bar hablando con uno de tus amigos, cuando tu mirada se cruza con la de una mujer extraordinariamente atractiva que está a menos de veinte metros de ti.¿Qué es lo que hace la mayoría de los hombres? Apartan la mirada. Y lo hacen rápidamente. Por supuesto, también la mayoría de ellos VUELVE A MIRAR DE NUEVO en un par de segundos.
Pero ya es demasiado tarde.
¿Sabes por qué?
¿No?
Prueba NO superada.

Aquí va otra...
Digamos que estás en un bar, hablando con una mujer, y ella te dice "Invítame a una copa". Tú respondes "Claro, ¿qué tomas?" Bien, ¿sabes qué?. Ella te ha dicho exactamente qué tenías que hacer Y TÚ LA HAS OBEDECIDO SIN PENSÁRTELO NI UN SOLO SEGUNDO Y SIN OPONER LA MÁS MÍNIMA RESISTENCIA. No aprovechaste la oportunidad para utilizar algo de humor.
No, nada de eso.
La has obedecido ciegamente, como si fueras un manso corderito.
Quizás lo seas.

¡Meeeeeeec!
Respuesta incorrecta.
Prueba NO superada.

Otra:
Puede que hayas entablado conversación con un grupo de chicas en una cafetería, y una de ellas haya hecho el comentario malicioso de que no le gustan tus zapatos, tu camisa o cualquier otra cosa que forme parte de tu indumentaria habitual. Tú, contrariado como un niño por su rechazo, respondes algo como "Bueno, no esperaba encontrarme con nadie importante esta mañana... Me puse lo primero que pillé, la verdad. Tampoco son mis mejores zapatos". En otras palabras, te disculpas por ser tú mismo. Pides perdón por tus gustos y preferencias personales.
Como probablemente ya supongas, se trata de una mala idea.
MUY MALA.

Por lo tanto, has pisado el palito.
Prueba NO superada.

A TODOS NOS HA OCURRIDO... A MI Y A TI.

Si te detienes a pensar en las (probablemente) numerosas ocasiones en las que, a lo largo de tu vida, una relación con una mujer se ha estropeado e ido al garete, es altamente probable que te des cuenta de que el fracaso sucedió porque fuiste desafiado y FALLASTE. De un modo u otro, no te diste cuenta de que estabas siendo sometido a una prueba, y acabaste fracasando en ella. Resultado: Ella tomó las de Villadiego y se fue. Puso pies en polvorosa.... y ¡ojo! no fue culpa de ella. En realidad, no le dejaste otra alternativa. Era eso, o tener que conformarse con alguien a quien percibía como seriamente limitado e inferior (O SEA TÚ) a lo que ella ofrecía o, al menos, creía ofrecer. No puedes culparla. Ella hizo lo correcto.

OK, Sé tú mismo.
Pero primero aprende a ser un buen "tú mismo".

Tranquilo, esto mismo nos ha pasado a todos. Si me hubieran dado un dólar por cada vez que esto ha sucedido en mi vida, ahora sería millonario. Honestamente, he pasado por eso tantas y tantas veces, que me DUELE sólo de pensarlo. Si alguna organización hubiera concedido anualmente un premio al zoquete que más veces ha metido la pata en las pruebas a las que las mujeres le han sometido, yo tendría una vitrina repleta de trofeos y condecoraciones. Pero ahora me enorgullezco de ello, porque aquellas pruebas fallidas me permitieron convertirme en quien soy, y adquirir maestría en la relación con las mujeres. Diría que se trata de una nada despreciable habilidad.


QUÉ HACER PARA SUPERAR ESTAS PRUEBAS POR LAS QUE LAS MUJERES TE HACEN PASAR
El primer requisito necesario para superar con éxito las pruebas que te lanzan las mujeres, es que seas capaz de "reconocerlas al vuelo" (A las pruebas, no a las mujeres; se supone que esto ya lo haces bien). Dicho de una forma ligeramente diferente, tienes que aprender a IDENTIFICAR rápidamente esas pruebas y saber cuándo te están haciendo pasar por ellas. ¿Cuál es el mejor modo de lograrlo? Bueno, a mí particularmente me lo dicen las tripas. Llámalo instinto si te parece más apropiado. Pero... las tripas no mienten. De hecho, si nosotros los hombres aprendiéramos a usar este sorprendente detector de pruebas que llevamos incorporado de serie, y que responde al nada sugerente nombre de tripas, entonces nuestras vidas serían mucho más felices. Así es como funciona la cosa...

La próxima vez que estés relacionándote con una mujer y haga o diga algo que active tus tripas, probablemente estés siendo sometido a una prueba. No puedo ahora profundizar excesivamente, ni entrar en todos los detalles de cómo actuar ante las pruebas de las mujeres, porque ya lo he tratado en profundidad en mi libro "Double Your Dating", y me llevaría horas volver a hacerlo aquí.

Si diré, sin embargo, que lo más IMPORTANTE es mantenerse alerta, esperarlas y estar pendientes de su aparición y concurso. Cuando se manifiesten, debemos prestar una estrecha atención a cómo respondemos ante ellas. Ten en cuenta que la mayoría de las cosas que hacemos mal cuando estamos con una mujer atractiva, son fruto de un comportamiento NO CONSCIENTE y AUTOMÁTICO.
Cuando una mujer te mira y tú le apartas la mirada, no lo hiciste tomando una "decisión consciente". No fue un acto reflexivo. Simplemente ocurrió, consecuencia de tu desconocimiento de la situación e ignorancia sobre el modo correcto en que deberías haber respondido. De repente, sientes mariposas en el estómago y miras hacia otro lado. Ya está. Todo sucede en un instante. Ni siquiera sabes bien qué ha pasado. Por eso, lo primero que debes conseguir es aprender a reconocer cuando estás en la mira. Debes aprender a detectar cuándo estás siendo objeto de una prueba.

Algunas pistas:
Cuando una mujer te dice lo que debes hacer, te está probando.
Cuando una mujer intenta cambiar de planes o cancelar una cita en el último momento, te está probando.
Cuando una mujer te pide que le compres algo, te está probando.
Cuando una mujer refunfuña, lloriquea o se queja, te está probando.

Aprende a RECONOCERLO en el mismo instante en que sucede. Aprende a oír esa vocecita en el interior de tu cabeza que te dice "¡Eh, viejo, te está probando!". El siguiente paso es darte cuenta de cómo respondes a ello. Ya has fallado un millón de veces antes en pruebas que te han hecho las mujeres. No te preocupes por errar en diez o doce más. Por el momento, preocúpate sólo de observar cómo respondes. Te servirá.
Si eres como la mayoría de hombres, reaccionarás intentando conseguir la aprobación de las mujeres (prueba no superada):

* Ella intenta cancelar los planes en el último momento y tú le dices "Vale, no te preocupes. No pasa nada. Ya será otro día"
* Ella se queja injustificadamente de algo que has hecho y tú dices. "Lo siento, no volverá a pasar", etc.

Te recuerdo que, en este punto, lo importante es simplemente que aprendas a observar cómo respondes. Aprende a observarte reaccionar con la objetividad con la que lo haría alguien que te viera desde fuera de la Matrix.

Finalmente, como estadio final de tu aprendizaje, aprende a hacer una PAUSA antes de responder, pausa que utilizarás para articular una respuesta con la que responder correctamente a cada prueba. En este mismo sentido, te será útil comprender que la mayoría de las pruebas pretenden determinar si te dejas CONTROLAR por ella.

Y, déjame decirte algo, si permites que una mujer te CONTROLE, perderás siempre. Puedes hacer de la anterior afirmación una regla de oro. De un modo u otro, pierdes, puedo garantizártelo. Fundamentalmente, porque las mujeres buscan un líder. Ellas no pueden querer a quien no respetan. Métetelo en la cabeza. Por tanto, asegúrate de que apruebas, si puede ser con nota sobresaliente, esas primeras pruebas iniciales. Cuanta más atención prestes, más fácil te resultará detectar las pruebas que las mujeres están utilizando contigo... y superarlas. Y cuantas más pruebas superes, más éxito tendrás.





YENDO MÁS ALLÁ DE LAS PRUEBAS
Ahora, voy a compartir contigo un secreto que es incluso MÁS IMPORTANTE que entender que estamos constantemente siendo sometidos a prueba por las mujeres... Si realmente quieres tener éxito con ellas, tienes que aprender a enfrentarte y vencer sus pruebas incluso ANTES DE QUE SUCEDAN. Piensa en ello del siguiente modo:

En algunas universidades europeas y norteamericanas, si demuestras un elevado nivel de competencia en ciertas materias, puedes SALTARTE UNO, INCLUSO VARIOS CURSOS. En otras palabras, obtienes créditos por clases a las que ni siquiera has asistido. Bien, sucede exactamente lo mismo con las mujeres. Hay ciertas cosas que puedes hacer que INSTANTANEAMENTE le transmiten a una mujer la idea de que "ya lo has pillado" y eso te deja exento de las PRUEBAS INICIALES.

¿Un alivio? Créeme lo es. Sin embargo, no me mal interpretes aquí. Las mujeres siempre te van a someter a ciertas pruebas, no importa cuanto hagas.

Pero puedes saltarte los diez primeros exámenes y acelerar DRAMATICAMENTE el proceso de conseguir que una mujer se vuelva loca por ti si sabes cuáles son las cosas correctas que debes hacer desde el principio... y las haces. Y, de lejos, la más importante de estas cosas es conseguir que una mujer sienta ATRACCIÓN por ti. Si realmente quieres saltarte los diez primeros niveles de pruebas, entonces tienes que tirar con fuerza de la palanca que en su interior lleva la etiqueta de "ATRACCIÓN". Porque, como probablemente sepas ya a estas alturas, la atracción no es una elección. Las mujeres no pasan por un proceso lógico para decidir si van o no a sentir ATRACCIÓN por ti o por cualquiera. Simplemente SUCEDE. Pero NO pasa con demasiada frecuencia.

Si eres uno de esos raros especimenes que sabe cómo utilizar su lenguaje corporal, tono de voz y otras formas de comunicación para que las mujeres sientan ATRACCIÓN, entonces, tendrás un éxito con las mujeres con el que la mayoría de los hombres sólo sueña. Y tendrás que lidiar con menos pruebas de su parte. Muchas menos.

Durante estos últimos años en los he me he dedicado con ahínco y devoción al estudio de esta faceta de la vida masculina llamada "éxito con las mujeres", siempre me he concentrado en la idea de conseguir que las mujeres sientan ATRACCIÓN. Es algo de lo que nadie habla. Es algo que nadie parece entender. Pero aprender esa destreza particular ha supuesto UNA DIFERENCIA ENORME en mi vida. Ha sido como pasar de la noche a la mañana. Ahora que entiendo cómo hacer que las mujeres sientan esa intensa vibración física y emocional a la que se conoce como ATRACCIÓN, tengo la capacidad de elegir, y el tipo de éxito con las mujeres con el que la mayoría de los hombres sólo se atreven a soñar.

Las buenas noticias son que CUALQUIER hombre puede TAMBIÉN aprender a conseguirlo....

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