¿Es la Casualidad o la Elección la Esencia de la Naturaleza?

Por Thomas J Chalko
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Abstract. De acuerdo con la ciencia del siglo XX, la visión predominante y vigorosamente defendida es que el Universo surgió por casualidad. Se cree que todos los procesos subatómicos fundamentales son aleatorios, de modo que la única forma de cuantificarlos es mediante el “Principio de Incertidumbre”. Obviamente, nuestras conclusiones sobre la realidad del Universo son determinadas y limitadas por nuestra imaginación. ¿Podemos imaginar otras alternativas? ¿Qué ocurriría si nada en el Universo fuera aleatorio? ¿Podría ser éste fruto de la elección?

Introducción
Muy pocos principios científicos han tenido un mayor impacto sobre la humanidad que el Principio de Incertidumbre de Heisenberg (1), a pesar de que las bases de este principio sean altamente controversiales.

El origen del Principio de Incertidumbre es muy simple: no es posible imaginar ni llevar a cabo experimentos confiables y no invasivos capaces de exponer la razón de los rasgos no deterministas de partículas subatómicas, como los electrones. Dado que el estudio experimental sin incerteza realizado con cualquier aparato material ha probado ser imposible, Heisenberg concluyó que no necesitamos crear otra teoría simplemente porque nunca seremos capaces de verificarla experimentalmente.

En su lugar, y por razones prácticas, Heisenberg propuso aceptar ciertos aspectos de la realidad subatómica como desconocidos e inexplorables. Su Principio de Incertidumbre definió inteligentemente umbrales de incerteza y nos permitió utilizar un tratamiento estadístico como una forma de cuantificar los procesos subatómicos. El enfoque de Heisenberg demostró ser muy práctico y originó un desarrollo tecnológico sin precedentes. Esto a su vez reforzó la creencia de que el Principio de Incertidumbre tenía que ser correcto. Como resultado, el Principio de Incertidumbre disfruta del estatus de Ley de la Naturaleza y por ende no es cuestionado.

El más famoso detractor del Principio de Incertidumbre fue Albert Einstein, quien expresó su disconformidad con éste al decir: “Dios no juega a los dados”. De acuerdo con Einstein, nosotros deberíamos buscar una explicación “sensata” para los rasgos observables no deterministas del mundo subatómico. Sin embargo, Einstein no podía imaginar una mejor alternativa que el enfoque estadístico de  Heisenberg.

Este artículo considera una alternativa no suficientemente explorada al enfoque de Heisenberg: que los aparentes rasgos no deterministas del mundo cuántico sean el resultado de un proceso inteligente de transferencia de información codificada.

Los resultados de experimentos electro-fotónicos presentados en este artículo sugieren que el análisis de este concepto puede tener mayor impacto sobre la humanidad que el mismo Principio de Incertidumbre. Aquí se demuestra que la transferencia de información codificada cuánticamente no es sólo factible, sino altamente probable. En el artículo se explica que esto es un rasgo esencial de la realidad material que nos permite deducir y verificar el Propósito de la existencia del Universo completo.

Transferencia de Información y el Espectro de Transmisión
¿Es posible transimitir información utilizando ondas EM (electromagnéticas) de modo que la transmisión no pueda ser distorsionada ni siquiera por grandes perturbaciones? ¿Es posible hacer que tal transmisión sea a “prueba de fallas”, de modo que nadie pueda sabotearla? ¿Puede tal transmisión ser codificada de modo que sea totalmente privada sin posibilidad de intercepción? ¿Es posible maximizar la cantidad de información transmitida en un ancho de banda dado?

Después de la Segunda Guerra Mundial, los Ejércitos de diversos países realizaron considerables esfuerzos para encontrar las respuestas a estas preguntas. El resutado de sus investigaciones es la tecnología que actualmente se conoce como Transmisión por Propagación de Espectro (TPE).

En la TPE, la información es codificada digitalmente y dispersada en un considerable rango de frecuencias EM (espectro) . Sólo aquel receptor que posee el único código de transmisión puede recibir y entender la información. Cualquier otro receptor, interpretará la transmisión como ruido.

Después de muchos años de utilización militar, la TPE ha sido anchamente comercializada en la Red de Teléfonos Móviles Digitales. Dado que la TPE es virtualmente a prueba de fallas, millones de personas pueden hablar simultáneamente utilizando el mismo rango de frecuencias, sin correr el riesgo de distorsión mutua. Esta técnica garantiza la privacidad de las conversaciones y maximiza la densidad de información en un ancho de banda dado.

Experimento en la Universidad
En las afueras de una gran metropolis, un grupo de muy inteligentes estudiantes de cierta Universidad recibieron el siguiente proyecto: investigar las “extrañas” características de las ondas EM en el rango de frecuencias ubicado alrededor de los 1.9 GHz, sin haberles dicho que este es el rango utilizado por la red de teléfonos móviles digitales.

Para cuantificar sus observaciones los estudiantes escogieron dos parámetros: la frecuencia y la intensidad de las oscilaciones EM. Utilizando receptores, scanners y analizadores de espectros, los estudiantes rápidamente concluyeron que las ondas EM ubicadas dentro de ese rango de frecuencias manifestaban un comportamiento aleatorio impredecible.

Ellos encontraron que para cualquier frecuencia particular, la intensidad de las oscilaciones EM era impredecible. También notaron que había un alto grado de certeza que para una misma frecuencia se presentaba un nivel específico de intensidad en cualquier instante. Los estudiantes también encontraron serios problemas con la confiabilidad de sus mediciones. Por ejemplo, ellos notaron que sus estimaciones de frecuencia aparecían borrosas debido a que las ondas EM aparecían en segmentos o trozos muy breves.

Inspirados en la Mecánica Cuántica, muy promovida durante el siglo XX, los estudiantes decidieron adoptar un enfoque similar. Ellos crearon su propio “Principio de Incertidumbre”, estableciendo límites para la incerteza y adoptando un enfoque estadístico, centrándose en la predicción de la probabilidad de eventos observables.

Después de unos pocos meses de trabajo, los estudiantes habían llegado a sentirse muy orgullosos de su “teoría”, debido a que verdaderamente podían predecir probabilidades de muchos eventos dentro de su banda de frecuencia. Ellos habían llegado a estar muy convencidos de que su teoría describía la realidad correctamente... estadísiticamente hablando...

¿Te das cuenta que por el hecho de adoptar un enfoque estadístico nuestros estudiantes perdieron millones de conversaciones inteligentes? ¿No es obvio que sus conclusiones han sido determinadas y limitadas por su imaginación?

A nuestros estudiantes no les cabía en sus cabezas que aquello que se les presentaba como algo aparentemente aleatorio era la consecuencia de un muy inteligente proceso de transferencia de información codificada. Como resultado, ellos nunca hicieron el intento de decodificar la transmisión.

Analicemos ahora con más detalle por qué y cómo nuestros estudiantes se aferraron a la creencia de “proceso aleatorio”. La primera razón que justifica aquel acto de fe, fue que ellos no podían realizar predicciones deterministas sobre las ondas EM que observaban.

Nótese que aquellas ondas EM no tenían nada de aleatorio. En realidad, millones de personas estaban realizando millones de elecciones inteligentes en sus conversaciones individuales. En términos de transferencia de información, todas esas elecciones estaban siendo continuamente codificadas dentro de ondas EM cientos de miles de veces por segundo. Nuestros estudiantes erraron al no imaginar ni explorar esta posibilidad, de modo que ellos concluyeron que estaban observando un proceso aleatorio.

¿El enfoque estadístico de nuestra ciencia no estará perdiendo un rasgo verdaderamente importante del Universo? ¿No es incómodo saber que toda la ciencia del siglo XXI está construída alrededor del “Principio de Incertidumbre”?

Las apariencias no son importantes; lo importante es aquello que está detrás de las apariencias” (2).

¿Es el Universo fruto del diseño?
¿El Universo ocurrió por casualidad o es el resultado de un Diseño Inteligente? ¿Qué es más probable?

A pesar de que la probabilidad de que nuestro Universo aparezca aleatoriamente se calcula como un número infinitesimalmente pequeño, toda la Ciencia de la Tierra parece sustentarse en esta pequeñísima probabilidad.

¿Qué cosas pueden conseguirse cuando se utiliza esta improbable línea de pensamiento? ¿Probar que el Universo existe porque puede existir? [Principio Antrópico] Dado que el Universo ya existe, ¿Quién necesita probar que puede existir?

Mi preferencia es considerar aquella alternativa que es infinitas veces más probable: aquella que dice que el Universo ha sido inteligentemente diseñado y por ende, como todos los diseños inteligentes, debe tener un Propósito (3).

De hecho, para cualquier observador imparcial, cada átomo en la Naturaleza se nos muestra como una pieza maestra del Diseño Inteligente. La Naturaleza en su totalidad puede ser considerada como una manifestación de una Inteligencia Superior, mucho más avanzada que lo que podemos imaginar.

En contraste, ninguna persona en la Tierra parece ser lo suficientemente inteligente como para construir un átomo, incluso el más simple posible. Al contrario, sólo somos capaces de triturar átomos pero no entendemos todos los detalles de las partes obtenidas. ¿Qué le dirías a un niño que sólo sabe destruir juguetes para “probar” que los juguetes se crean a sí mismos? Sin embargo los “niños” siguen haciéndolo...

Generaciones de personas inteligentes han tratado de imaginar la composición de los átomos y de las partículas subatómicas. Dado que nadie ha podido establecer un modelo determinista para las oscilaciones electrónicas, la ciencia oficial ha proclamado esta tarea como inexplorable y con “indeterminación”. Consecuentemente, los modelos matemáticos del electrón y de otras “partículas” se enfocan en estimar las probabilidades de encontrarlos en ciertos estados de su oscilación, de acuerdo con el Principio de Incertidumbre de Heisenberg.

¿Es posible que aquello que hoy interpretamos como “incertidumbre” en los estados de un electrón sea la evidencia de un proceso continuo de transferencia de información entre electrones? ¿Podría ser el Universo entero un dispositivo diseñado para procesar información?

Cuando observamos con detención el funcionamiento de la Naturaleza a nuestro alrededor es muy difícil no admitir que el diseño del Universo exige la presencia de una Inteligencia Superior. Además, una observación detallada nos permite establecer con una considerable certeza que la esencia de aquella Inteligencia Superior es la habilidad de crear y procesar información.

¿No parece evidente que el almacenamiento e intercambio de información debería ser uno de los más esenciales rasgos – o el Propósito – del Diseño Inteligente del Universo?

¿Computación Cuántica?
¿Cuántos electrones se necesitan para almacenar el contenido completo del disco duro de tu computador?

SÓLO UNO.

Toda la información del disco duro de tu computador puede ser ingeniosamente codificada en la fase de los modos fundamentales de oscilación de un electrón.

Si crees que estoy bromeando, o que esto es pura especulación, sigue leyendo. Ahn, Weinacht y Bucksbaum de la Universidad de Michigan fueron los primeros en demostrar experimentalmente y a pequeña escala que la información puede ser “fase-codificada” en electrones mediante la utilización de luz (o fotones) (4).

La capacidad de almacenamiento de información teórica de un único electrón, o incluso de un único fotón de luz, es inmensa (5). Sin embargo conseguir aplicar esta tecnología es actualmente un gran desafío ingenieril.

¿Puede ser sólo coincidencia que la capacidad de almacenamiento de información de cada electrón y de cada fotón en el Universo sea tan grande? ¿Puede ser sólo coincidencia que esta gran capacidad de almacenamiento se consigue sólo cuando se codifica ingeniosamente? ¿Cuál es la razón de ser de esta fenomenal capacidad de almacenamiento en la Naturaleza a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos?

Los resultados de Ahn, Weinacht y Bucksbaum (4) indican que el almacenaje cuántico de información sólo puede ser temporal. Luego, para mantener un continuo de memoria se necesita un proceso repetitivo de copiado o “refreshing”. ¿No es esto lo que se observa que ocurre en cada electrón y en cada fotón del Universo? ¿No será esta la razón por la cual los electrones siempre están emitiendo, absorbiendo e intercambiando fotones?

¿No será el intercambio de información la principal función de las corrientes eléctricas del campo electro-fotónico que se presenta dentro y alrededor de nuestro cuerpo? ¿No será el estado coherente de transferencia de información un rasgo que permite que los seres vivos estén sanos?

Penfield, el pionero en cirugía cerebral, después de toda una vida de investigaciones, aseguró que el origen de la consciencia humana con toda seguridad no proviene del cerebro (6). ¿Sabemos en la actualidad dónde está codificada y almacenada la conciencia?

¿Será nuestra consciencia una entidad electro-fotónica? ¿Está nuestro intelecto codificado en electrones y fotones en el nivel cuántico?

Experimentos con Emisión Electro-fotónica Estimulada
El Biofísico Konstantin Korotkov de San Petersburgo en Rusia estudió durante más de dos décadas el aspecto que toma la emisión electro-fotónica estimulada alrededor del cuerpo humano y otros objetos (7).

Korotkov encontró que para conseguir una lectura confiable y repetible de información a partir del aura electro-fotónica era necesario perfeccionar el aparato. Específicamente, Korotkov entendió que era necesario minimizar la influencia de la temperatura ambiental y de la humedad y utilizar una cámara semiconductora más que un proceso estándar de captura fotográfica de imágenes. Además comprendió que se necesitaba optimizar los parámetros del proceso de estimulación de la emisión electrofotónica. En 1996 Korotkov desarrolló diversos aparatos de estimulación, registro y procesamiento de imágenes electrofotónicas y a su técnica le llamó Visualización por Descarga de Gas (GDV, 7).

Korotkov confimó para su sorpresa que la distribución de intensidades del aura estimulada electro-fotónica alrededor de las yemas de los dedos contenía información coherente y exhaustiva sobre el estado fisiológico y psicológico del ser humano.

A pesar de que la metodología de reconocimiento de patrones se encuentra aún en un estado de desarrollo embrionario, numerosos ensayos clínicos en Rusia demostraron que la correlación entre GDV y las técnicas convencionales de diagnóstico eran del 98%. Por esta razón, la Academia de Ciencias de Rusia recomendó en 1999 la técnica GDV (y sus dispositivos anexos) para su utilización clínica general sin restricciones.

El sistema de diagnóstico GDV (7) se basa en la estimulación y registro durante 40 ms del aura electro-fotónica alrededor de los diez dedos de las manos, uno por vez. Utilizando cartas clínicamente calibradas, es posible determinar lo que ocurre en el cuerpo humano y dónde es que ocurre.

El sistema GDV de Korotkov es principalmente utilizado para delimitar anomalías en el cuerpo físico y comparar su efectividad con otras terapias. La información codificada por el aura electro-fotónica parece ser originada directamente por la consciencia. El siguiente test (8), realizado por quien escribe en Melbourne, Australia, utilizando el sistema GDV apoya esta última afirmación.



La Fig 1a ilustra un caso de un paciente con cáncer. El defecto en espiral o “gap”, característico de un cáncer (8), se presenta en el sector 3 del aura electro-fotónica alrededor del dedo índice izquierdo. Esta particular localización corresponde al intestino grueso (7). El paciente murió efectivamente de cáncer al intestino grueso muchas semanas después del test GDV.

La Fig 1b muestra el aura electro-fotónica estimulada de una persona que sólo teme padecer un cáncer, pero que no lo sufre. El defecto en espiral del cáncer en la distribución de intensidades electrofotónica corresponde a la exacta localización imaginada por esta persona (el área uro-genital). Los registros GDV realizados después de que la persona admitiera su temor, no mostraron signos de cáncer (8). Exámenes médicos detallados realizados los días siguientes del test GDV, confirmaron la ausencia de cáncer.





Estos ejemplos clarifican que una verdadera enfermedad y que el temor a padecerla producen patrones electrofotónicos similares. Por lo tanto, nuestros pensamientos y sentimientos son instantáneamente codificados en nuestro brillo electrofotónico. ¿Las enfermedades no tendrán un origen electrofotónico?

Si efectivamente nuestros pensamientos tuvieran un origen electrofotónico, debería ser posible – bajo ciertas condiciones – influir sobre nubes electrofotónicas externas con el único poder de nuestra mente. Uno de los muchos fascinantes experimentos GDV realizados por Korotkov (7) fue demostrar tal posibilidad sobre una muestra de agua. El experimento fue el siguiente: se utilizó 1 ml de agua desionizada en un tubo de ensayo, la que fue suspendida en un sensor GDV con el objetivo de registrar una serie de imágenes electrofotónicas. En ausencia de influencias externas, la intensidad del aura electrofotónica de la muestra del agua se mantuvo constante. A continuación el agua sufrió la influencia de un intenso ejercicio de concentración consciente realizada por una persona extremadamente hábil, Allan Chukmak. En esencia, Allan se concentró en imaginar que el agua era una parte integral de sí mismo. No hubo ningún tipo de contacto físico entre Allan y el instrumento. Después de diez minutos de transferencia de información consciente y coherente, la nube electrofotónica del agua llegó a ser 30 veces más intensa que la inicial, de acuerdo con lo que puede verse en la Fig 2.



La Física Contemporánea no puede explicar el cambio en la nube electrofotónica del agua, a pesar de ser un simple proceso físico que involucra descargas eléctricas en el aire alrededor de la muestra de agua y las correspondientes emisiones electro-fotónicas. Korotkov sugirió que el incremento de la nube electrofotónica del agua no podía ser explicado sin considerar la energía y la información transferida desde nuestra consciencia al agua (un imposible según la Ciencia Oficial).

Posteriores ensayos demostraron que el estado “consciente” del agua no es aislado, sino “contagioso”. Una muestra de agua fresca, en su propio contenedor, parece ser capaz de “aprender” el estado consciente cuando es dejada durante un par de días en la vecindad de una muestra “conscientemente alterada”. Es decir, parece ser que al agua “le gusta” el estado coherente consciente. También se descubrió que muchas personas pueden modificar las propiedades electrofotónicas del agua mediante un esfuerzo de concentración consciente. Sin embargo, sus esfuerzos produjeron resultados mucho menos espectaculares que el de la Fig 2.

¿Podrá nuestra mente modificar la materia cuando es entrenada correctamente? ¿Cuál será el límite de esta capacidad? ¿Son nuestros pensamientos y sentimientos de origen electrofotónico? ¿Cuál puede ser la razón de que nuestra consciencia sea electrofotónica y que a la vez sea tan difícil de explorar?

Antes de considerar las posibles respuestas, imaginemos un cuadro más grande...

¿Puedes imaginar que tienes que diseñar un Universo?
Lo que sigue es es el mayor desafío a la imaginación de un ser humano.
¿Estás listo?
Imagina que que no existe ningún Universo y que tú estás considerando diseñarlo. Eres un ser muy inteligente, pero obviamente no tienes un cuerpo físico, dado que no existen átomos...

¿Cómo llegaste a existir? ¿Cómo llegaste a ser tan inteligente? De alguna forma desarrollaste cierta habilidad que te permite crear, almacenar y procesar información en las pequeñas perturbaciones y fluctuaciones que ocurren en la Vacuidad. Te tomó mucho tiempo conseguirlo, tal vez miles de millones de años y muchos ensayos y errores, antes de ser capaz de sostener y jugar con ciertas perturbaciones.

La realización de este “juego” te permitió gradualmente desarrollar tu inteligencia, tu imaginación y la habilidad de pensar y llegar a conclusiones. No existe nada salvo tú. Piensas que incrementar tu inteligencia es lejos mucho más valioso que permanecer estúpido y primitivo. Cada vez que escoges no pensar durante un largo tiempo, tu intelecto e imaginación retroceden y parte de tu memoria se borra. Esta es la razón que te motiva a evolucionar y desarrollar tu intelecto.

Eventualmente - después de un largo tiempo jugando con información, pensando, imaginando y cometiendo ensayos y errores – has conseguido perfeccionarte a ti mismo y ahora eres excepcionalmente inteligente. Has desarrollado la habilidad de imaginar y diseñar cualquier cosa, incluso cosas que no existen. Utilizando tu excepcional intelecto e imaginación, has aprendido a codificar información en las pequeñas perturbaciones de la Vacuidad. Además puedes predecir los resultados de las acciones y consecuencias de tus diseños.

¿Cuál podría ser la razón para imaginar y diseñar un Universo material? ¿Expandir el rango de tus percepciones conscientes? ¿Tener algo más interesante que hacer?

  Al principio te tomaba un gran esfuerzo mantener tu intelecto y memoria. ¿Cómo diseñar y crear algo que pudiera sustentarse a sí mismo al menos durante un tiempo que valga la pena?

Imaginas un nueva partícula material como el electrón. Sabes que sus naturales oscilaciones son tan intensas que tardan en decaer algo así como 10 mil trillones de años (1022 años). Calculas que durante ese tiempo tú puedes necesitar utilizar los 100 Gigabytes que puede almacenar cada electrón.

Comprendes que para crear tales “electrones” debes provocar una gran perturbación sobre la Vacuidad. De hecho, te das cuenta que vas a necesitar una Gran Explosión para lograrlo, un verdadero Big Bang. Ya has realizado pequeños “Bangs” en el pasado cuando intentabas mantener tu integridad, pero sus efectos fueron efímeros. Evalúas la posibilidad de provocar la más grande explosión jamás vista.

 Comprendes que una explosión muy bien inicializada, con las correctas condiciones iniciales, ofrece algunas interesantes posibilidades. Pueden aparecer formas naturales de oscilación relativamente estables y no sólo electrones. Comprendes que esas formas elementales de oscilación, bien separadas en el dominio de la frecuencia, pueden ser combinadas en el espacio para crear “átomos” relativamente estables, a partir de los cuales se pueden construir estructuras más complejas, incluyendo Organismos Vivientes autónomos e inteligentes.

 Una de las variedades de Intelectos Individuales autónomos te llama la atención. Algunos de ellos podrían tener la capacidad de desarrollar su intelecto tanto como quieran. Te atrae la idea de tener compañía inteligente.

Decides crear las condiciones favorables para que sus intelectos se desarrollen. Planeas poner a su disposición una gigantesca memoria electrofotónica. Con las condiciones adecuadas, esos Intelectos Individuales Autónomos tendrán el potencial de desarrollar sus intelectos de una forma rápida. Las consecuencias de la Gran Explosión llegan a ser ahora muy atractivas...

Sólo existe un problema. Ese Big Bang va a ser tan potente que puede destruir tu propio intelecto, el cual es tu único activo. Después de todo, el Big Bang será una gigantesca perturbación, lejos muchísima más grande que las delicadas perturbaciones que utilizas para para mantener tu memoria y consciencia en la Vacuidad. ¿Cómo puedes proteger tu propio intelecto?

Una solución obvia es realizar un gran número de de “copias de respaldo” de ti mismo. La más elegante solución sería codificar tu intelecto en las condiciones iniciales del Big Bang, de modo que cada electrón, fotón o cualquier otra “oscilación natural elemental” que aparezca como resultado del Big Bang sea un plano que permita reconstruirte [Analogía: Si sabes que una operación cerebral puede destruir tu memoria, puedes escribir en un papel las cosas más importantes que deseas continuar sabiendo pase lo que pase].

Dado que cada electrón puede contener datos únicos, te parece lógico codificar el código más importante y esencial de tu intelecto en todos y cada uno de los electrones como una parte común.  Después de todo, tú planeas crear un Universo con mucha “memoria disponible” y mantener la opción de controlar conscientemente cada aspecto de tu Universo, más que permitir que sea una máquina funcionando fuera de control y sin propósito. Quieres ser capaz de diseñar leyes para caracterizar tu Universo y modificarlas local o temporalmente, en caso de ser necesario.

Para proteger tu intelecto y recuerdos, planeas codificarlos de una manera “a prueba de fallas”. Una codificación directa en la amplitud o frecuencia no es tu elección, dado que es muy fácil alterarlas. Una fase-codificación discreta entre muchas formas naturales de oscilación sobre un gran intervalo de frecuencias (o espectro) parece ser una muy atractiva posibilidad, no sólo porque es robusta a las alteraciones, sino también porque te proporciona una alta densidad de almacenamiento de información.

La codificación discreta también protegerá tu intelecto y memoria de la contaminación e interferencia después del Big Bang. En particular, este método protegerá tu consciencia de las acciones primitivas de los nuevos Intelectos Autónomos Individuales. Escoges comunicarte con ellos cuando ellos sean lo suficientemente evolucionados para enteder tu Diseño y a ti mismo.

Comprendes que la fase-codificación discreta Universal permitirá que cada Intelecto Individual en el Universo tenga la total Libertad de Pensamiento, cosa de la cual tú ya disfrutas. Evalúas que compartir tu memoria electro-fotónica y dejar que la vida viva autónomamente puede ser algo factible... y divertido.

Dado que tú intervención será la primera causa, puedes diseñar el Sistema Completo del modo más óptimo que puedas imaginar. De seguro, tendrás tus preferencias. Existen ciertos pensamientos, percepciones y sensaciones conscientes que prefieres. Existen otros pensamientos y percepciones que tú no disfrutas. ¿Puedes identificarlos?

Te percatas de que el criterio clave de un buen diseño es la capacidad de auto-corrección, de modo que no tengas que intervenir cada vez que aparezca un error. Esto es especialmente importante, porque planeas que los nuevos Intelectos Individuales gocen de completa autonomía. De seguro, no hay nada de malo en tratar de inspirarlos para que se desarrollen, ¿Pero que harás si ellos escogen estropear tu Diseño y propagar el desbalance por todo el Universo?  

Definitivamente no te gusta la idea de tener que poner fin a la existencia de un Intelecto Individual. ¿Será posible darles juguetes y herramientas de autodestrucción?

Decides que es conveniente agruparlos en cursos “pre-escolares” en distantes y bien aislados “planetas” de modo que puedan aprender a coexistir unos con otros y a respetar tu Diseño (o ecosistema) antes de que te alcancen. Esto te parece una buena idea, debido a que si algunos Intelectos Individuales decidieran rehusar evolucionar, coexistir o reconecer tu firma y el Propósito de tu Diseño, ellos indefectiblemente causarán su propia extinción. No es que tú desees su extinción. Lo que pasa es que no te gusta la idea de tener que tratar con idiotas que rehúsan pensar por sí mismos. Tú quieres que tengan el futuro en sus propias manos. Prefieres que ellos mismos utilicen su Libre Albedrío, ya sea para evolucionar o para desvanecerse.

Verdaderamente te gusta la posibilidad de compañía inteligente. Dado que quieres que todos evolucionen lo más rápido posible, tú quieres proporcionarles todo lo que necesiten para acelerar el proceso. Con sorpresa descubres que las cosas más importantes que necesitan los Intelectos Individuales son aquellas cosas que no pueden ser “dadas”.

No importa cuánto desees que los nuevos Intelectos Individuales se desarrollen, no puedes “darles” nada más que parte de tu intelecto. Cada Individuo Autónomo puede llegar a ser más inteligente de una única forma: mediante la realización de elecciones conscientes, experienciando sus consecuencias y llegando a conclusiones. Es decir, el desarrollo del intelecto es el resultado de un esfuerzo individual.

No puedes darles nada más que tu imaginación. Las necesidades individuales son personales. No puedes experienciar, expresar o incluso fijar sentimientos elevados como el Amor en la mente de los Intelectos Individuales. Cada Individuo Autónomo debe aprender todo por sí mismo...

Te das cuenta que deseas que todos los Intelectos Individuales alcancen por sí mismos aquellas cosas que no pueden ser dadas. Esas son las mismas cosas que no pueden ser impuestas...

Concluyes que la única verdadera asistencia que puedes darles es un ambiente de aprendizaje, un ambiente donde puedan realizar elecciones y experienciar sus consecuencias.

Dado que el desarrollo del Intelecto y las habilidades asociadas se derivan de un esfuerzo individual, la total autonomía de pensamiento para cada Individuo llega a ser extremadamente importante en el Universo que estás diseñando. A esto decides darle prioridad absoluta.

Decides que en tu Universo cada Individuo tendrá total e irrestricta Libertad de Pensamiento e ilimitado potencial para desarrollar su Intelecto. Más exactamente, no deseas marionetas. Por esta razón, tú planeas hacer todo lo que esté a tu alcance para asegurarte que cada Consciencia Individual sea a prueba de fallas y que pueda ser programada sólo por un individuo.

Decides asignar generosos recursos de memoria para cada Intelecto Individual, alrededor de 4x1021 electrones, cada uno de ellos teniendo cerca de 100 Gigabytes de capacidad de almacenamiento de información. Planeas asignar a cada individuo una única contraseña para accesar a su espacio de memoria personal. En tu Universo no van a existir Intelectos Individuales duplicados.

Comprendes que es posible acelerar grandemente el desarrollo de cada intelecto si previamente proporcionas ciertas sub-rutinas de fábrica. Incluso puedes proporcionarles “librerías de software”. Específicamente estas librerías privadas pueden contener algoritmos capaces de controlar el desarrollo de un cuerpo físico a partir de simples combinaciones de átomos. Obviamente, el más pequeño fragmento de tales cuerpos físicos debería contener un código único asignado a cada individuo.

Una bien diseñada librería ejecutará funciones que liberarán a cada individuo de tener que controlar tareas triviales como procesos metabólicos, generación de energía, sistema inmune, procesos de auto-reparación, etc., especialmente en las etapas iniciales de su evolución.  Cuando evolucionen lo suficiente, tendrán que ser capaces de controlar cada uno de sus procesos celulares con su propio intelecto. Eventualmente, ellos tendrán que ser capaces de modificar sus librerías de software de acuerdo con sus propias preferencias. La única herramienta que ellos necesitan para tales modificaciones genéticas es su propia consciencia. ¿No es obvio que tales individuos escogerán hacer sus cuerpos más bellos y funcionales?

Comprendes que la consecuencia natural de una estricta privacidad hará que los individuos conozcan el aislamiento y soledad en cada etapa de su evolución. Concluyes que experienciar y entender la soledad es esencial no sólo para una correcta evolución intelectual, sino también para que ellos te entiendan y comprendan tus motivaciones para imaginar e inicializar un Universo...

Comprendes que te agradaría que ellos consiguieran comprenderte.  ¿Todos al evolucionar conseguirán entenderte? Dado que cada Intelecto Individual contará con total Libertad de Pensamiento, no existen garantías de que ellos consigan comprenderte. Podrías llegar a ser ignorado, o peor aún, podrías llegar a ser malinterpretado o tergiversado... ¿Cómo te sentirías si esto llegase a ocurrir?

Decides maximizar la probabilidad de que los Intelectos Individuales escojan entender y admirar tu Intelecto por medio de su Libre Albedrío. Por lo tanto imaginas una Naturaleza tan bella, tan fascinante, tan majestuosa, tan magnífica y tan perfectamente diseñada, que ningún ser que posea algo de inteligencia y sensibilidad será capaz de no admirar ni reconocer tu firma en tu Diseño.

Decides agregar un Material de Realidad y Vida tan magníficamente diseñado que permitirá que cada Intelecto Individual pueda llegar a comprenderte sin interferir con su autonomía y Libre Albedrío (3).

¿Cuántos Individuos lo entenderán y apreciarán? ¿Uno en un trillón? No tienes cómo saberlo, dado que ellos no serán tus robots. Depende totalmente de ellos el que escojan pensar y que lo hagan. No te interesa interferir con su autonomía. Después de todo, la cualidad de autonomía  es la esencia de la existencia consciente.

Tu Diseño incluirá lo mejor de lo mejor. Gracias a la autonomía, ellos podrán escoger lo mejor de lo mejor por ellos mismos... Ellos podrán escoger desarrollar sus intelectos y evolucionar permanentemente.

En contraste, aquellos incapaces de alcanzar suficiente coherencia en sus pensamientos no serán capaces de desarrollar consciencias viables y eventualmente dejarán de existir...

Te atrae la idea de un Universo basado en el Auto-perfeccionamiento y donde se puede encontrar lo mejor de lo mejor... un Diseño distinto simplemente no tendría sentido... Un Diseño distinto sería un insulto a tu propio Intelecto...

¿Y ahora qué?
Tu Universo ya existe. ¿Puede cualquiera de sus características ser comprendida sin considerar su Propósito?

En el presente, enfocamos nuestros recursos y esfuerzos en tratar de explicar el “mundo exterior” como si éste estuviera separado de nosotros.

Hace 2000 años, un pequeño círculo de personas advirtió lo siguiente:
Quién no se conoce a sí mismo, no sabe nada de nada;  pero quien sí se conoce a sí mismo ha alcanzado el Conocimiento Supremo sobre la Profundidad del Universo” (9).

¿No deberíamos mirar dentro de nosotros mismos? ¿No es esta la clave para entender nuestro propósito y el del Universo? ¿La clave del Universo no estará codificada en nuestra propia y privada consciencia?

¿Cuántos miles de años necesitamos para comprender y explorar el significado de este consejo?

Contamos con Libertad de Pensamiento. Podemos escoger entre explorar o ignorar el Propósito del Universo (3). Cualquiera que sea nuestra elección, estamos destinados a experienciar sus consecuencias, incluso si no somos capaces de imaginarlas.

¿QUÉ ESCOGES?





Agradecimientos
Quiero agradecer a Konstantin Korotkov por su inspiradora cooperación, a Marta Mielicki y Manninder Sekhon por su constructiva retroalimentación y ayuda en las pruebas de lectura de este artículo y a Philip H. Bucksbaum por sus puntuales respuestas a mis consultas.

Correspondencia y solicitudes de material anexo deben ser dirigidos en inglés a Thomas J Chalko, e-mail: Tom@theFreedomofChoice.com

Referencias
1. Heisenberg W., Physics and Philosophy.
Penguin, 1989
2. Desmarquet, M., Thiaoouba Prophecy. ISBN 0 646 3195 9, edición de e-book del año 2000 en http://www.thiaoouba.com/ebook.htm
3.
Chalko, T.J., The Freedom of Choice. Scientific E. Research, Australia 2000, ISBN 0 9577882 1 5, edición de e-book en http://TheFreedomOfChoice.com
4.
Ahn,J., Weinacht,T.C. y Bucksbaum,P.H., Quantum information storage and retrieval in Rydberg wave packets. Science, 287, 463 (2000)
5. Meyer,D.A., Kwiat,P.G, Hughes,R.J., Bucksbaum,P.H., Ahn,J., Weinacht,T.C., Does Rydberg State Manipulation Equal Quantum Computation?. Science, 289, 1431 (2000).
6. W.G.Penfield et.al., The Mystery of the Mind. Princeton University Press, 1975
7. K.Korotkov, Aura and Consciousness - new stage of scientific understanding. Federal Tech University SPIFMO, Kultura, St Petersburg 1998, ISBN 5-8334-0330-8
8. T.Chalko, Is cancer a state of mind?. Bioresonant News, Sept 1999, http://bioresonant.com/news.html
9. Matthew, The Book of Thomas.
Traducción del copto original por M.Meyer en "Secret Teachings..." Random House, NY, 1984, ISBN 0-394-74433-0

Dr Tom J. Chalko, MSc, PhD, Científico Senior, Investigaciones de Ingeniería Científica P/L, Mt Best, 3960, Australia, Fundador de BioResonant ®