Vida de Cerdos
Sin
Paradigmas
Escribe Peter Singer:
" Entre todos los animales que se comen habitualmente
en el mundo occidental, el cerdo es, sin duda, el más inteligente. Su inteligencia
natural es comparable y quizá incluso superior a la de un perro; es posible
criar a un cerdo como compañero del ser humano y enseñarle a obedecer
órdenes simples como lo haría un perro. Cuando George Orwell puso
a los cerdos a cargo de la granja en Animal Farm (Rebelión en la granja),
su elección era defendible tanto desde el punto de vista científico
como desde el literario.
Unos investigadores de la Universidad de Edimburgo han estudiado cerdos comerciales liberados en un cercado seminatural, y han observado que tienen modelos consistentes de comportamiento: forman grupos sociales estables, construyen nidos comunales, utilizan áreas sanitarias lo bastante alejadas del nido y son activos, pasando mucha parte del día husmeando por la maleza. Cuando las cerdas van a parir, dejan el nido común y construyen su propio nido, encontrando el lugar apropiado, abriendo un agujero y forrándolo con hierba y ramas. Allí paren y viven durante unos nueve días, hasta que ella y sus cerditos se reincorporan al grupo''4. Como veremos, la granja industrial le impide al cerdo seguir estos modelos instintivos de comportamiento.
Cuando se les mantiene en
un entorno vacío y hacinados, los cerdos, como las gallinas, son propensos
al «vicio». En vez de desplumarse y practicar el canibalismo, se dedican
a morderse los rabos unos a otros, lo que ocasiona peleas en la pocilga y reduce
los aumentos de peso. Puesto que los cerdos no tienen pico, los granjeros no pueden
cortárselo para evitar estos ataques, pero han encontrado otro modo de
eliminar los síntomas sin alterar las condiciones que causan el problema:
les cortan el rabo.
Según el Departamento de Agricultura de Estados
Unidos:
Cortar el rabo se ha convertido en una práctica común
para evitar que los cerdos se lo muerdan cuando están recluidos. Lo deberían
hacer todos los productores de cerdos. Corten los rabos a una distancia de 1/4
a 1/2 pulgada del cuerpo con alicates de corte lateral u otro instrumento romo.
La acción aplastadora ayuda a frenar la hemorragia. Algunos productores
usan un cortador de picos de pollos para el corte del rabo; también este
sistema cauteriza la superficie del corte.
El problema parece ser que los cerdos aburridos mordisquean cualquier objeto atractivo, y si el mordisqueo del rabo de otro cerdo produjera sangre, a algunos cerdos les atraería la sangre y comenzarían a morder con afán.
Hacinamiento
Los cerdos confinados se convierten en seres tan delicados que cualquier cosa
que les altere, como un ruido extraño, luces fuertes repentinas, o el perro
del granjero, puede producirles los síntomas de estrés porcino.
(...) Así, la mayoría de los cerdos pasa ahora toda su vida en interiores.
Nacen y son amamantados en una unidad de parto, se crían inicialmente en
una guardería y alcanzan el peso adecuado para la matanza en una unidad
de crecimiento y alimentación. A menos que su destino sea la reproducción,
se les lleva al mercado entre los cinco y seis meses de edad, cuando pesan unos
100 kg.
Además del estrés, el aburrimiento
y el hacinamiento, las modernas unidades de confinamiento de cerdos crean problemas
físicos a los cerdos. Uno es la atmósfera. Las siguientes palabras
pertenecen al porquero de las Granjas Lehman de Strawn, Illinois:
El amoníaco
machaca los pulmones de los animales [...] El mal aire es un problema. Después
de haber estado trabajando aquí un rato, lo siento en mis propios pulmones.
Pero al menos yo salgo de aquí por la noche. Los cerdos no, por lo que
tenemos que mantenerlos con tetraciclina, que sí ayuda a controlar el problema.
En
la mayoría de las unidades los suelos son de hormigón de rejilla
o sólido. Ninguno es satisfactorio: ambos dañan los pies y las patas
de los cerdos [ pero maximizan la ganancia ]
Un productor americano lo exponía
más sucintamente:
Aquí no se nos paga por producir animales
con buena postura. Se nos paga por libra.
Máquinas
que sufren
Según un empresario de Wall's Meat Company:
«La cerda de cría debe ser considerada, y tratada, como una valiosa
pieza de maquinaria cuya función es bombear
lechones como una máquina de salchichas»
Mientras las cerdas están preñadas, se las suele encerrar en establos metálicos individuales de 60 cm por 180 cm, o apenas un poco mayores que la propia cerda; o puede que se las encadene con un collar alrededor del cuello, o estar en establos y aun así estar encadenadas. Así vivirán durante dos o tres meses. Durante todo ese tiempo serán incapaces de caminar más de un paso hacia adelante o hacia atrás, darse la vuelta o hacer cualquier otro tipo de ejercicio. Una vez más, el ahorro en comida y en gastos laborales es el motivo principal de esta brutal forma de prisión en solitario.
Pasado más tiempo, las cerdas muestran otras señales de estrés tales como roer las barras de los establos, masticando cuando no hay nada que masticar y moviendo la cabeza hacia atrás y hacia adelante, y así sucesivamente. Esto se conoce como comportamiento estereotípico. Cualquiera que haya visitado un zoo que mantenga leones, tigres u osos en áridos cercados de hormigón habrá visto el comportamiento estereotípico: los animales pasean incesantemente por todo el contorno de las vallas de sus jaulas. La cerda ni siquiera tiene esta oportunidad.
A
los cerdos se les mantiene constantemente hambrientos (...) Como concluyeron los
científicos:
Los niveles comerciales de alimentación para
las cerdas preñadas y los cerdos, aun cuando cubren las necesidades del
productor, no satisfacen la motivación alimenticia.
A menudo se ha asumido que no se pueden alcanzar altos niveles de producción
en ausencia del bienestar adecuado. Sin embargo, el hambre resultante de los bajos
niveles de comida ofrecidos a la población de cerdos reproductores puede
actuar como una fuente principal de estrés.
Sub
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Animal" de Peter Singer