Viernes, 12 de Diciembre de 2008 Capítulo 5: Oro en el Golfo Pérsico
"...
En el noveno periodo
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¿Qué son esos gritos, Malkis? La nave había aterrizado en una planicie, al lado de un lago. Alalu enfocó unos árboles y distinguió entre las ramas unos monos que saltaban con furia. - Sí, los veo. Pero estos son de pelaje gris y el
Comandante Dubanki dijo que eran de pelaje negro. Aquí se debe mencionar que los kosbolenses no distinguen los colores como los ardianos. Además, Apsu es una estrella amarilla, mientras que Alfa Centauro B es una estrella anaranjada. - Pronto va a estar oscuro y parece que la temperatura va a estar por debajo del punto de congelación. Envía las sondas, Malkis, y prográmalas para que regresen con algún vegetal comestible dentro de una hora. - Sí Señor. Malkis
ingresó a la nave, desplegó un teclado y liberó las sondas. -
¿Vas al lago, Malkis? Malkis no alcanzó a terminar la frase, porque una lluvia de piedras comenzó a caer sobre ellos, al tiempo que se escuchaban los gritos de los monos viniendo desde la parte delantera de la nave. Malkis se maldijo por no haberlos visto llegar, empujó a Alalu y lo hizo entrar en la nave. Cerró la puerta, prendió las luces en modo intermitente y activó el altavoz a máxima potencia. La Música Clásica de Kosbol y las luces ahuyentaron a los monos. Malkis se pasó la mano por la cabeza y constató que no estaba sangrando. Miró a Alalu, quien tenía una mano en la cabeza mientras se miraba la otra mano con una expresión preocupada. - ¡Condenación!
¡Está sangrando, Señor! Malkis desinfectó las heridas de la cabeza de Alalu y las parchó. A continuación fue solo al lago con su látigo neurónico configurado a media potencia, regresó con el agua, la analizó y constató que tenía demasiados microorganismos desconocidos. Filtró los sedimentos, esterilizó el agua con microondas y disolvió las sales de rehidratación. - Ojalá
que no nos haga mal, pero no disponemos de agua de otro tipo. Beba, Señor. Las sondas traían lo que hoy llamaríamos cocos y bananas. Malkis y Alalu los devoraron rápidamente, aunque no los encontraron sabrosos (en esa época incluían mucha celulosa). A continuación Alalu se acercó a la radio y comenzó a buscar alguna transmisión útil desde Nueva Cydonia, mientras que Malkis se dedicó a analizar la información recolectada por las sondas. - Señor,
tengo entendido que a usted le gusta el pescado [ la mayoría de los
kosbolenses son vegetarianos ]. Si usted se atreve, podríamos cocinar
los peces de este lago. La sonda dice que se parecen a los bunaris [ Malkis
está hablando de nuestros salmones ]. Alalu subió el volumen de la radio. (...) El Zius Anu fue confirmado en su cargo por el Honorable Consejo de Sammer y le solicita al prófugo Alalu que se entregue voluntariamente. El Zius aseguró que respetará la vida de su tío y le solicita a todos los caballeros kosbolenses que proporcionen cualquier tipo de información que permita dar con su paradero. El nuevo Jefe de Comunicaciones, Bodar Nimann, aseguró que los prófugos deben encontrarse en la tierra de Afzu [ Africa ] del planeta Ki, en el Sistema Estelar de Apsu. Nimann comentó que los titanes del Portal Nibiruano informaron haber registrado su materialización junto con la de otras cinco personas que desgraciadamente cayeron dentro del Campo Warp de la nave de evacuación de Alalu. Los nombres de los cinco muertos son... -
Así que ya no eres el Zius, mi amigo. Alalu
sonrió internamente al sentirse incluído dentro de la lista de los
Zius depuestos. Dado que el reinado de un Zius podía llegar a los 5000
años ardianos (antes de la existencia del soma), era prácticamente
normal que ocurrierarn situaciones de este tipo. Por otro lado, su sobrino Anu
ya había conseguido lo que quería, así que seguramente seguiría
la tradición, respetaría su vida y la de su familia y le ofrecería
puestos honoríficos a los hijos de sus concubinas. Un grito de Malkis interrumpió los pensamientos de Alalu: - ¡Esto no puede
ser cierto! - No entiendes, "Alush" (así le decía Malkis a Alalu cuando eran niños). En el fondo del lago hay cerca de mil pondios de oro [ 15 millones de Kilogramos ] y la mina que está a cinco yak posee al menos 200 pondios de diamantes. Alalu se quedó petrificado. - ¡Eso no puede ser! En todo
Kosbol no hay ni el uno por ciento de esa cantidad. Debe haber algún error
en las huellas espectrales. Una hora más tarde regresaron las dos sondas confirmando la anterior información. Al noreste de Nueva Cydonia había cien veces más oro y diamantes que en todo Kosbol. Alalu le solicitó a Malkis que rompiera el silencio radial para comunicarse mediante hiper-ondas con el nuevo Zius. Diez minutos más tarde tenían su holograma dentro de la nave. -
Te saludo, tío Alalu - Exclamó el Zius. La propuesta era extraña, pero el Zius se percató de que la transacción estaba equilibrada. Solucionar lo antes posible el problema del reciclaje de los nanobots bien valía la pena tener que soportar la presencia de los genes del nieto de Alalu con vestiduras de Zius Adjunto. - Escucho
los detalles de tu propuesta. En este punto Alalu escuchó como las hiper-ondas transmitían una risotada general. -
Sí, tío. Esa solución ya se propuso hace medio evo, pero
en toda la Confederación no existe el suficiente oro y diamantes como para
garantizar el acceso universal a nanobots de ese tipo. Un estupefacto Zius observó a los miembros del Consejo y constató que los que habían salido del shock movían la cabeza afirmativamente.
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