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Sábado, 23 de Enero de 2010
Episodio I - Capítulo 20
El Motín de los Angeles Caídos
Los textos sagrados mesopotámicos relatan la extracción
de oro de Africa del siguiente modo:
Asignados por Anu, para seguir sus instrucciones,
trescientos titanes estacionó en el cielo
y a seiscientos Igigis hizo residir en la faz de Ki [la Tierra].
Después de darles a todos sus instrucciones
a los Anunnaki del Cielo y de la Tierra
Anu les asignó sus tareas.
El Jefe de las Aguilas era Shamash [hijo
de Nannar-Sin y nieto de Enlil].
Cuando su Orbitador llegaba a la Ciudad de las Aguilas [Sippar]
todos los Igigis se alegraban al verlo
Y en grupos de cincuenta sacaban el oro de Afzu [Africa].

Lucero [En Zu] fue juzgado y ejecutado
el vigesimoquinto sar [90 mil años después del aterrizaje
de Alalu]
Esto acalló el malestar de los titanes
aunque siguió hirviendo lentamente.
Marduk [el primogénito de Enki] fue enviado a Lahmu ]Marte]
para velar por el bienestar de los Igigis.
Cuando los dioses tenían que trabajar
la tierra
y experimentar cansancio
la labor de los dioses era grande
su trabajo era pesado
y la aflicción era mucha.
Anu era el Rey de Nibiru
su Canciller era el Príncipe Enlil
su oficial en Jefe era Ninurta
y su Alguacil era Ennugi.
Enki y Enlil discutieron sobre cómo
evitar el malestar de los Igigis:
La residencia en Ki es muy prolongada, decían
los Igigis aborrecen cavar
ellos se quejan, murmuran y refunfuñan.
Entonces Ninmah [media hermana de Enki
y Enlil] aconsejó a los príncipes:
¡Que los Anunakis agotados regresen a Nibiru!
¡Y que otros frescos los sustituyan!
Enki y Enlil consultaron a su Padre Celestial
y Anu dio la aprobación.
Los recién llegados que sustituyeron
a los antiguos dioses
eran más jóvenes y entusiastas
pero no estaban acostumbrados a los rigores de Ki.
Los minerales se traían desde
Afzu
En Badtibira se fundían y refinaban
y en Carros Celestiales los titanes los llevaban a Lahmu.
Los príncipes no consideraron el malestar de los Igigis
y no sabían lo que se estaba fraguando.
Enki en el Afzu erigió el Templo
de la Creación
invitó a su hijo Ningishzidda
configuraron fórmulas sagradas [hablaban de Ciencia]
y desentrañaron los misterios de la vida y de la muerte.

Insignia Anunnaki llevada por los Oficiales
Biotecnólogos como Ningishzidda (la doble hélice del ADN).
Enki y su esposa Damkina admiraban a
las criaturas de las estepas.
Los monos de Ki vivían en los árboles,
parecían caminar erectos
y utilizaban sus patas delanteras como manos.
Los Anunnakis del Afzu trabajaban con
gran aflicción.
El primero en darse cuenta fue el Oficial Ninurta
porque el oro de Badtibira había disminuído
Enlil envió a su hijo Ninurta al Afzu
y el Alguacil Ennugi lo acompañó.
Con sus propios oídos escucharon las quejas de los Anunaki...
Tierra de Afzu (Africa), 40 sar después
del aterrizaje de Alalu.
La Quinta Tablilla del Atra-Hasis relata así lo que ocurrió
a continuación:
Los Anunnaki se lamentaban así
en las excavaciones:
¡El trabajo es insoportable!, le dijeron a Ninurta
¡Basta de tanta aflicción!
Ninurta le informó a su tío Enki.
Convoquemos a Enlil, dijo Enki.
Enlil llegó al Afzu
y se instaló en un Templo cercano a las excavaciones.
¡Vamos a enervar a Enlil en su
morada!
Gritaron los Nephilim de las minas
¡Que nos libere del duro trabajo!
Los Anunnakis de las excavaciones
prendieron fuego a sus herramientas
e incendiaron sus propias moradas.
Los Nephilim se enfrentaron al Alguacil
Ennugi
lo apresaron en los túneles
y lo utilizaron para ser escuchados por Enlil.
Era la mitad de la noche cuando rodearon la Santa Morada de Enlil.
Kalkal, el Templario de la entrada,
trancó la puerta y despertó a Nusku, el Visir.
Nusku sacó a Enlil de la cama diciendo:
¡Mi Señor, el Templo está rodeado!
¡Hasta la puerta han llegado los hostiles Nefilim!
Enlil convocó a Enki y a Ninurta.
Así dijo Enlil:
¿Qué es lo que ven mis ojos?
¿Quién convocó las hostilidades?
Los Nephilim se mantuvieron unidos:
¡Cada uno de nosotros ha decidido protestar!
¡El trabajo es excesivo y duro!
¡Grandes son nuestras aflicciones!
Anu inquirió desde el nublado:
Las hostilidades han llegado a las Puertas del Cielo
¿De qué se acusa a Enlil?
Enki respondió:
Mi hermano no es el problema
Los Nephilim protestan por el duro trabajo.
Todos los días escuchamos sus duros lamentos.
Enlil, la deidad, escuchó las
quejas
y desde sus ojos brotaron lágrimas.
O se ejecuta al líder del motín o retorno al Cielo, aseguró
Enlil.
Pero Anu, que había bajado del Cielo, dijo:
¿Por qué quieres vengarte?
¡Su trabajo era pesado!
¡Su aflicción era dura!
Cada día escuchábamos sus amargos lamentos.
¡Necesitamos oro!
¡El trabajo debe continuar!
Enki dijo a los hostiles Nephilim:
Liberad a Ennugi para poder conversar.
Ennugi fue liberado
y así dijo Ninurta a los líderes de los Nephilim:
Que los cansados vuelvan a Nibiru
y que otros nuevos vengan en su lugar.
Enlil preguntó a Enki, la deidad:
¿Puedes hacer algo para evitar que los Nephilim trabajen en los
túneles?
Enki respondió:
Que mi hijo Ningishzidda me ayude a dar con la solución.
Ningishzidda llegó volando desde
el Templo de la Creación
se reunió con su padre Enki
e intercambiaron fórmulas sagradas.
¡Es posible una solución!, dijo Enki
¡Creemos un lulu amelu, una bestia que entienda órdenes!
Lo haremos a nuestra imagen y semejanza.
Que el lulu amelu lleve el yugo
y que cargue en su espalda con el duro trabajo de los dioses.
Asombrados quedaron los líderes
de los Nephilim
Ciertamente se quedaron sin palabras
¿Quién había oído hablar de crear una bestia
que entendiera órdenes,
de un animal que hiciera el trabajo de los Igigis?
EL ANTEPROYECTO
Templo de la Creación (Cuartel General de Enki en la Tierra
de Afzu), hace 400 mil años.
Estaban reunidos los Siete Que Juzgan: Enlil,
Ninlil, Enki, Damkina, Nannar-Sin, Ra-Marduk y Ninmah. También
estaba Ningishzidda, el hijo Biotecnólogo de Enki. Glotón
y Princesa, los monos mascotas de Damkina, después de haber servido
unos refrigerios se acercaron a la puerta de la cocina y se sentaron en
el suelo.
- Bueno, Enki - comenzó Enlil -. Tú
aseguraste que era posible evitar que nuestros mineros trabajaran en los
túneles. La solución obvia sería utilizar robots
mineros, pero el Zius de Zemad nos prohibió el acceso a gran escala
a tecnología cibernética.
- Es más - interrumpió Ninlil, una de las esposas de Enlil
-. Creo que el Zius Josh Burge lo hizo a propósito para incrementar
el malestar de los Nibiruanos. Debido a que nos está obligando
a utilizar tecnología Pre-Hiper muchos de los nuestros están
evaluando seriamente la posibilidad de optar a la nacionalidad Zemadita.
- Eso no ocurrirá - aseguró Enki -. Tengo una solución
que motivará la llegada de más colonos al planeta Ki. Como
ya les expliqué, los trabajos pesados pueden ser realizados por
bestias que entiendan órdenes.
- Pero según uno de tus primeros informes, las bestias más
inteligentes de Ki son las ballenas, los delfines, los jabalíes,
los mamuts, los loros y los monos - afirmó Enlil -. Pero sólo
los monos tienen dedos aptos para manipular las herramientas de excavación.
Según tu informe número catorce, la inteligencia de los
monos de Ki es insuficiente como para manipular tales herramientas.
Ningishzidda sonrió sostenidamente
cuando su padre respondió lo siguiente:
- Yo no estoy hablando de la fauna autóctona
de Ki. Yo estoy hablando de crear una bestia lo suficientemente
inteligente como para realizar las labores de excavación y recolección
del oro.
- ¿Pero eso no es violar la Primera
Directiva? - Preguntó Nannar-Sin.
- No lo es mientras su inteligencia sea inferior a la nuestra. O más
exactamente, según la Enmienda Número Ocho de los Zetas,
no estaremos violando la Primera Directiva mientras estas bestias sean
incapaces de desarrollar y mantener una cultura autóctona.
La Médico Ninmah detectó la
debilidad de la propuesta de Enki:
- Ningún hijo de los Guardianes ha
creado de la nada una bestia inteligente. ¿Cómo piensas
conseguirlo?
- ¡Cuanta razón tienes, hermana! - respondió Enki
-. Déjame revelarte un secreto del Afzu: los seres inteligentes
somos nosotros y la bestia que buscamos ¡ya existe!
Enki apuntó hacia la puerta de la cocina.
Allí estaban Glotón y Princesa, incapaces de entender que
el futuro de Ki estaba a punto de cambiar. Por primera vez los anunakis
vieron a los monos de Ki como sus parientes lejanos.
FIN DEL EPISODIO I

Los 23 pares de cromosomas del
ADN de la versión 2.0 de los lulu amelus.
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